Powered By Blogger

Volveré

14 sept 2007

Manuscrito en servilleta.

Me paré ante la cruz durante cinco largos minutos con una estática posición corporal, y los ojos vidriosos. Sentía al crucificado dentro mío y ese estado me daba asco. Su mirada compasiva, eternamente tranquila, me recordaba las miles de amarguras que me carcomían el alma, lo miserable de mi vida y a mi patética personalidad.
¿Era, acaso, la mayor sensación de odio que había experimentado jamás?
Miré al mártir profeta, al iluminado, y le hablé directo al alma: "Escuchame bien, mentiroso hijo de puta. No vuelvo a creerte nuncamás ninguna de tus excusas. Siempre estás imponiendo tus deseos, lavándole el cerebro a la gente. Te odio más que a mí mismo".
Vi lagrimear los ojos del iluminado y perdí el conocimiento y la sabiduría de una vez y para siempre.
Decidí odiar, dedicarle mi vida al odio, pues a fin de cuentas a mi no me amó ni Jesus, ni siquiera como a un hermano.

2 comentarios:

Sagus dijo...

No sé si te llegó mi mail, pero me tomo el trabajo de firmar acá, por las dudas. Una noche de insomnio es capaz de todo.

No tengo idea de qué se hizo de tu vida durante el tiempo que viví en la costa, ni sé lo que sucede ahora mismo por estos lados; pero creo que lo más conveniente es que sepas que no te odio ni te odié, siquiera circunstancialmente, como sugeriste, porque soy tan incapaz de sentir odio como de amar. Tal vez eso te ayude a entender un poco más las cosas que habrás leído. No hay intención de joderte pero de golpe toda tu historia se me vino encima me resulta un poco chocante, aunque estimo que no tenés responsabilidad en esos sucesos.

Espero que estés bien. Según creo, no te merecés ni la mitad de lo que te tocó pero, como se suele decir, el que duerme con chicos...

Mucha suerte con tus cosas, sabé que si de algún modo pudiera retribuirte el daño, si es que lo hubo, lo haría; así que no dudes en solicitar lo que te venga en necesidad, en tanto esté dentro de mi alcance, se entiende.

Saludos, hombre, y viví cada día como si mañana no existiera, porque no existe más que en tu mente.

Sagus & Londe

Sagus dijo...

Hoy me llegó la noticia.

Tal vez la idea de compartir una cerveza ahora no suene tan descabellada. No me atrae pero tampoco carece de sentido.

Como dijo Fer: "que te haya salido barato y que te sea leve".

Sagus & Londe, de luto.