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Renaciendo

Volveré

3 sept 2010

La suerte siempre estuvo echada querida. Desde el momento en que nos animamos a conocernos, gracias a una imperiosa necesidad de no estar solos, la suerte estuvo echada y nuestros destinos marcados. Y a pesar de haberte hablado y escuchado, a pesar de haber estado dentro tuyo, aunque sepa cómo es tu piel y cada rincón de tu cuerpo, sólo compartimos el destino y ni en él vamos a dejar de sentir la falta de compañía. Porque en el último suspiro de la vida hasta las esperanzas desaparecen y todo lo que intentamos compartir queda en nosotros sólo como una imagen que se borra con el aire. Que descanses en paz.

3 feb 2010

Que la noche nos abrace

Espero que esta noche
nos abrace, vida mía
pues apenas sí nos permite soñar...

Entre idas y venidas
otro amor abrió la herida.
Sudo sangre (sangre seca)
Sangre vieja
Sangre otra.

Ya no comparto ni esto.
No soy de nadie y soy de todos.
Mejor si en mi cueva
me decido entre perder o reventar.

Tomo calle, bebo cerros,
vivo muertes descaradas,
compro y vendo canciones;
permuto tiempos.

Pero

Entre idas y venidas
otro amor abrió la herida.
Sudo sangre (sangre seca)
Sangre vieja
Sangre otra.


Nuevas caras, nuevas risas
nueve noches, quince días.
Muerdo el pasto (pierdo el piso)
En luna llena me verás.

Recordarán al fantasma de
sangre seca, sangre vieja,
sangre otra, gola rota,
cansado de fumar mentiras.

Sartre lo pensó, yo lo viví;
Será el día, será.
Las noches vendrán solas
a abrazarnos sin piedad.

16 sept 2009

"Libertango"

Por un momento creí que venías hacia mí.
Error...
Nunca más te acercarías a mis mierdas.
Aunque las disfrace o
Aunque las llore.

Por un momento, (un instante en el tiempo eterno)
creí que volvías hacia mí.

Pero estaba fantaseando.

Los ojos verdes del cielo, me causan tal melancolía
el cuerpo blanco del sol que se incrusta en mis ojos
aravesando directamente.
Dejándome ciego

Haciéndome mierda.

Ahora, vení.
en este instante.
(El tiempo es ahora)
No me abandones en la melancolía.

Estoy ciego, solo, desesperado.

en tanta melancolía eterna.
En tanta existencia finita.

Y si venís en este instante, sólo por un momento.

Podré recordarte toda la vida...toda la vida...

Ciego, melancólico, hecho mierda.

31 jul 2009

Ar-gen-tina, Ar-gen-tina.

Francisco solía sentarse siempre sólo en una ubicación del colectivo. Él prefería por una cuestión de discriminación racional, el asiento ubicado del lado del pasillo, cercano a la puerta del medio, ya que en ese lugar se acumulaba menos gente, estaba a salvo de colisiones frontales, de incendios en el motor y, además, podía bajarse rápido cuando estuviera cerca de la parada. Tampoco tenía la obligación de ceder el asiento, esa obligación que imponen para la gente carente de moral, como él. Nunca se sentaba cuando el colectivo tenía dos puertas. Prefería viajar parado y en el medio, y siempre se hacía el boludo cuando el chofer decía "un pasito para atrás que hay lugar" aunque esto le cueste ser mirado con bronca por la gente que quería acomodarse.

Ese lunes se subió al 126 para su cotidiano viaje semanal al trabajo, desde Directorio y Puán hasta Perú y Diagonal Sur. Las calles, en el barrio de flores, no son tan grises. Es pintoresco y la gente parece saludarse con las miradas. Por suerte el día era soleado para ser un invierno tan crudo y frío. El Astro calentaba sus músculos mientras él avanzaba mecánicamente, focalizando su mente en una mirada introspectiva que lo llevó por un espiral violeta hacia alguna parte oscura de su corazón.

Como ya les conté, Francisco se subió al 126. Pagó el boleto y se fue a la mitad del colectivo, esperando que el señor que iba sentado en su ubicación preferencial se levantara. Esto sucedió luego de dos paradas, con lo cual nuestro amiguito sonrió y se sentó, cómodamente, y apuntó su vista al suelo.

Al rato, una voz femenina y joven, le preguntó "disculpame, sabés cuánto falta para llegar a San Juan?". No pudo evitar sentir el fétido olor a vino que emanaba de la morocha.

"Si, sé" le dijo, sobrando a la inocente y ebria mujer.

"Me avisás?" preguntó amablemente la joven.

"Te aviso...te aviso que tenés un aliento a mierda increíble" respondió Francisco.

"EH ORTIVA QUE ONDA" le dijo la muchacha.

"Qué onda que es tu zanja!" respondió, rojo de bronca.

Un policía que estaba arriba del colectivo interrumpió la pelea.

"Señor, esta srita lo está perturbando?"

"Sí! Esta NEGRA DE MIERDA me estuvo HINCHANDO LAS PELOTAS"

#La mujer terminó guardada en prisión con 3 causas abiertas: Una por abuso sexual, otra por daños y perjuicios y la tercera por invasión a la propiedad.

#Francisco llegó tarde al trabajo.

#El oficial pertenecía a la policía metropolitana. Fue ascendido.

26 jul 2009

Zelaya entro en territorio hondureño

(AW) El presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, cruzo la frontera desde Nicaragua hacia Las Manos, rodeado por cientos de sus seguidores, y pidió una reunión privada con el Jefe del Estado Mayor Conjunto, General Romeo Vázquez y miembros de las Fuerzas Armadas, para encaminar su retorno.

Honduras, 24 de Julio de 2009 (GentilezaTelesur) En un vehículo rústico, el mandatario se dirigió a una instalación donde mantendrá una conversación con jefes militares, quienes tiene la orden expresa emitida por el gobierno de facto liderado por Roberto Micheletti, de arrestarlo.

Zelaya cruzó la frontera con Nicaragua y llegó a territorio hondureño, en la localidad de "Las Manos", y en compañía de cientos de seguidores que lo han rodeado en una suerte de cadena humana para protegerlo.

Hasta ahora el mandatario no ha continuado su paso a lo interno del territorio, ya que el mismo informó que espera reencontrase con su hija, Hortenzia Zelaya y su esposa Xiomara Castro.

"Aquí vamos a esperar a que pase mi familia y la gente que esta ahí presionando por entrar a El Paraíso. Tenemos tiempo para actuar con la debida prudencia y esperar que las personas lleguen hasta acá", aseveró.

El presidente legítimo pisó finalmente suelo hondureño tras 26 días del golpe de Estado que recibió y la instalación de un régimen de facto, el cual sigue sin ser reconocido por toda la comunidad internacional.

En otra parte de su intervención, Zelaya ratificó que su regreso se produjo luego de agotar todas las vías diplomáticas para retomar el hilo constitucional en el país centroamericano.

Aseguró que el acuerdo de San José, presentado por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias fue aceptado en sus siete puntos originales y ratificado por la comisión que designó para la negociación.

"El régimen golpista no aceptó ninguna de las propuestas porque ellos no están de acuerdo con mi restitución, en el fondo el problema es que un grupo económico se opone a la reforma que yo he planteado", aseveró.

Manuel Zelaya indicó que la llamada cuarta urna no estaba fuera de lo que establece la Constitución de Honduras. "El término de ilegalidad es un manejo que ellos han intentado hacer para hacer ver que las propuesta era ilegal", insistió.

Manifestó que su regreso tiene como objetivo devolver la estabilidad a Honduras y para que retorne la calma y la paz a la nación centroamericana.

"Yo he invitado a varias personalidades para que me acompañen en esta travesía, con el fin de luchar por un retorno pacífico en el país, nosotros no podemos esperar que la diplomacia dé todos los resultados", afirmó.

Asimismo, dijo que confía en que existen sectores dentro de las Fuerzas Armadas hondureñas, que no avalan este golpe, "yo sé que son las cúpulas militares las responsables junto con los títeres políticos de este golpe".

TeleSUR - /PR

22 may 2009

La gente que se olvida (o de Darío para Rubén) (Basado en Días de Sal 1)

Rubén podía olvidarse de muchas cosas. De pagar las facturas, de comprar comida, del nombre de las personas que recién conocía, de estudiar, poner el despertador, y una larga lista de etcéteras. Sin embargo, aunque intentó, jamás pudo sacar de su cabeza aquel momento en el que se secó.

El otro día caí en su departamento sin avisarle, para darle una sorpresa, arriesgándome a no encontrarlo; aunque poco probable, pues siempre estaba encerrado. Al verlo, lo noté apagado como de costumbre. Así y todo nunca dejo de recordar su sonrisa y la alegría que irradiaba.

"¿Qué hacés Rubé?" le dije cuando me abrió la puerta del Hall del edificio. "Hola Diego, cómo estás?" respondió, demasiado formal, y lejano. "Bien viejo, estás re flaco!".

No respondió. Estaba en otra, ido. Ni siquiera me daba bola. "Loco, estás bien? No había notado la cara de puto que te quedó desde que te mudaste a Recoleta, jajaja" bromeé, y reí. Se tentó con mi risa. Siempre lo hacía.

Me acuerdo cuando de pibe iba a lo de mi tía y allá estaba él. Jugábamos mucho a la pelota. Era un delantero con futuro y yo un mediocampista con buena pegada. En el momento en que llegaba a la puerta del caserón, donde vivía con su vieja, en San Telmo, yo bajaba con la n° 5 abajo del brazo y él me abría sonriente. Ni saludaba a mi tía. Subíamos directamente por la escalera hasta la terraza y ahí nomás empezábamos.

Yo tiraba centros y él tiraba magia. Lo admiraba mucho. Era mi primo menor, con las cualidades que a mí me faltaban. El hermano que nunca tuve y siempre estuvo ahí, ayudándome, hasta la adolescencia.

Cuando cursábamos la secundaria, no soportó más la distancia que su mamá imponía emocionalmente a pesar de convivir, porque estaba tan seca como él está el día de hoy. Desde la muerte de mi tío, la vieja no pudo superar el dolor. Se aferró a ella misma, sin fortalecer sus raíces, rindiéndose cada día un toque más, olvidando a su hijo emocionalmente.

Nada le importaba salvo su pasado. Tal vez por eso él empezó a olvidar lentamente todo hasta que terminó olvidando a la gente que realmente lo quería. Tal vez eso que nunca pudo olvidar, es el dolor que sentía al ver muerta tanto a su madre, como a su padre. Y lo frustrante era que aún intentando con todas sus fuerzas irradiar alegría para ella, nunca lo logró.

No sé dónde quedó el Rube joven, el pibe, "la pulga", como le decían en el club. No; la pulga ya no vivía más en él. No importa cuánto tiempo lo buscara o fuese a su encuentro. De tanto ir, ya estaba secándome yo.

Luego de saludarnos, me preguntó "Qué pasó? Por qué viniste sin avisarme?". Parecía que quería desprenderse de mí. No quise molestarlo, quería verlo bien. Sin embargo, esta forma de maltrato, la peor manera de decirme "No te quiero ver", me hizo sentir una flor marchitándose. "Nada vieja, pasaba por acá, quería saludarte y ver si no tenías ganas de tomar una birra". "No che, estoy re ocupado, pero te llamo cualquier cosa" me dijo.

Listo, me fui a la mierda después de decirle que esperaba su llamado, sabiendo que no iba a llamarme. Después de todo, Rube se olvidaba de casi todo. De rescatar su rancho, de comprarse ropa, de pagar las expensas, de llamar a la gente que lo quería, de buscar actividades, entre una larga, larga, larga listas de etcéteras.