*La sangre derramada en el piso. El cadáver yacía hacía tiempo en el medio de la habitación. Los pecados no me pertenecían ya y la culpa se desvanecía por completo. No era más que un recuerdo, una quimera, una mentira pagana que anhelaba convertirse en leyenda.*
"Algunos me consideraban utopía. No puedo creer que haya gente tan estúpida como para haberme imaginado real (incluso hubo gente que luchó por mí hasta el final).
Para colmo de males, más de uno se creía mi dueño. Esos eran los que menos chances de conseguir mi amor tenían. Estas personas, terminaron vagando en realidades asquerosas, sólo por culpa de su natural desidia para con la vida.
Dejando de lado todas mis verdades, me encuentro con todas sus mentiras y la inmensa necesidad de escupirles en la cara. Sé que era necesario que siguiera luchando, pero me encontraba solo contra el mundo, y noté que nunca podría haber sido lo que tenía que ser, aunque haya nacido para vivir en todos y cada una de las mentes.
Juro que no quería dejar de vivir, pero me empujaron a esto desde el momento que me olvidaron; que olvidaron su naturaleza.
"Ser o no ser, he ahí el dilema."
Yo decidí ser..."
Los restos serán velados todo el día, todos los días, hasta el fin de nuestras vidas, y el duelo será eterno.
Volveré
20 feb 2007
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